.png)

Cuatro experiencias
que valen el viaje.
Selección curada dentro de El Cid Resorts.
No se trata solo de dónde hospedarte, sino de qué momentos llevarte contigo. Dentro del universo de El Cid Resorts, estas son cuatro formas de vivir Mazatlán que no querrás perderte.
Donde Mazatlán se siente
de verdad, y se queda contigo.

01
Un atardecer en la terraza
de El Moro.
A medida que el sol se hunde en el Pacífico, los tonos dorados tiñen cada rincón del cielo y del mar. Desde las alturas de El Cid El Moro, la vista panorámica ofrece una de las postales más memorables de Mazatlán. Ya sea con una copa en mano o simplemente en silencio, este es uno de esos lugares donde el día no termina: se transforma.
02
Desayuno largo frente
al mar en La Concha.
Ubicado en El Cid Castilla Beach Hotel, este restaurante es más que un lugar para comenzar el día: es un ritual. El sonido de las olas, el café recién hecho y el ritmo pausado del Pacífico marcan el tono perfecto para dejar que la mañana fluya sin prisa. Ideal para los que creen que el desayuno debe saborearse, no apresurarse.


03
Una travesía privada
desde la Marina.
El Cid Marina Beach Hotel ofrece acceso directo a uno de los privilegios más exclusivos de Mazatlán: salir a navegar desde tu propio hotel. Ya sea para una escapada romántica al atardecer, un paseo familiar por la bahía o una sesión de snorkel en alta mar, partir desde la marina es abrir una puerta distinta hacia el mar: más libre, más íntima, más tú.
04
Una mañana de golf en
El Cid Country Club.
Diseñado por la leyenda del golf Lee Treviño, este campo es uno de los secretos mejor guardados de la región. Rodeado de vegetación tropical, lagos y silencio, cada hoyo se convierte en una oportunidad para desconectar de todo y reconectar contigo. Es más que golf: es una pausa con propósito, donde el tiempo se mueve al ritmo de tu swing.
